domingo, 11 de enero de 2009

Voy a empezar este blog refiriéndome a la maldad peruana y a nuestra proverbial enviada y no menor estupidez en relación a la campaña emprendida por perú21 contra una persona valiosa pero que no supo detener su carrera de escritor cuando advirtió que ya no era posible seguir al mismo nivel: Alfredo Bryce Echenique.
A Bryce hay que quererlo y perdonarle todo como se hace con los amigos. ¿Es esta la manera de agradecerle a uno de los pocos peruanos que podemos encontrar en cualquier librería del mundo y que, no obstante los problemas personales que pueda o no tener, nos ha hecho pasar tan buenos momentos leyéndolo? Si algo dice muy poco de nuestra peruanidad, es el hecho de siempre querer destrozar a todo aquel que logra cosas que nosotros jamás seremos capaces de alcanzar, sin considerar que con sus logros estas personas nos dan buen nombre a todos nosotros. ¿Acaso alguien habla mal de MVLL, quien se dedica a despotricar a diestra y siniestra cada vez que puede contra todos los peruanos? Eso, sinceramente, es muchísimo peor que el plagio de algunos trozos de artículos periodísticos.
Y Pajares, chupe de perú21, de tu investigación sólo se puede sacar en limpio que no eres más que un caviar acomplejado, pútrido y asqueroso... seguramente lo pasaste pésimo en tu colegio PARTICULAR. Limítate a reseñar restaurantes, pues el señor Bryce, inluso borracho, ha logrado mucho más que tú... por suerte.
Pero lo peor de todo son los seudo lectores -pues no leen otra cosa que los titulares de la prensa chicha parados como babosos delante de un quiosco- que amparándose en una doble moral huachafa y cucufata, ponen en duda la autoría de la obra entera de Bryce sin siquiera reparar en el hecho de que ésta es casi totalmente autobiográfica.

Suscríbase, regístrese y notifíquese,

EL VENGADOR CIVICO